¿No queréis lo mismo para la boda?

El post de hoy va a ser un poco diferente a lo que hemos hecho hasta ahora. Nos apetece mucho hablar de un tema con el que hemos tenido que lidiar ya en un par de bodas, y que a menudo preocupa a las parejas.

Una boda es la unión entre dos personas que quieren compartir la vida, pero que no tienen por qué tener los mismos gustos.

A menudo el estilo que gusta a uno no encaja perfectamente en lo que gusta a otro. Y, por desgracia, eso supone que normalmente un miembro de la pareja termina cediendo en todo.

Nosotras queremos que las dos personas que forman la pareja disfruten al 100% de la boda, y siempre animamos a todos a participar y dar su opinión. Pero es cierto que no siempre es tarea fácil.

Cómo encontrar el equilibrio en la decoración

Si no tenéis los mismos gustos, o la misma idea de la boda perfecta, lo ideal es buscar el equilibrio entre ambos mundos. Muchas veces dos estilos diferentes funcionan mucho mejor cuando se juntan.

  • Elegid una paleta de colores: Podéis partir de 3 colores que gusten a cada uno y a partir de ahí id haciendo pruebas para ver cuáles encajan bien juntos. A menudo cambiar la saturación o desviar un poco el tono ya hará que todo encaje mejor.
  • Proponed ideas pequeñas: No es necesario que cada uno defienda un estilo de decoración completo. ¿Qué es lo que te gusta de las bodas industriales? ¿Y de las de estilo boho? Aísla todos esos elementos e intenta imaginar cómo encajan con los propuestos por tu pareja. Es posible que haya que descartar algo, pero muchas cosas encajarán mejor de lo que crees.
  • Seleccionad los imprescindibles: Si hay ciertos elementos decorativos, o momentos de la boda, que os hacen especial ilusión a alguno de los dos, esos deben quedarse. No puede ser todo imprescindible, pero sí un par de cosas de cada uno.
  • Dejad reposar las ideas: No tratéis de resolver todo en un momento. Dejad que las ideas maduren y veréis como mañana encontráis una mejor solución.

No todo tiene que estar lleno de rosas rojas, ni tampoco tiene por qué no haber flores. No todo es blanco o negro. Y una boda es cosa de dos, por lo que debéis buscar siempre el equilibrio.

Y, por supuesto, no dudéis en contar con vuestra wedding planner. Una opinión externa muchas veces es necesaria para poder tomar una decisión.

No Comments

Post A Comment